Test para antes de contratar una agencia

¿Estás por contratar una agencia? Espera: haz este test primero

Te dice si es tu momento, qué pedirle, y qué errores evitar antes de firmar.

  • 2 minutos por parte
  • Las 15 preguntas para la reunión
  • 100% gratis

Resultado al instante. No pide tu correo.

El test necesita JavaScript, que en este navegador está apagado. Más abajo están completas la guía de claridades, la guía de señales y las 15 preguntas del protocolo: se leen enteras igual.

Javier Yranzo, pensativo, evaluando
Javier Yranzo Marketing Best 2014 · Agencia del Año por 6 años · Gerente de la Década, iab
Parte 1 · ¿Es tu momento?

Tu meta de crecimiento, ¿está bajada a un número de clientes nuevos por mes?

"Crecer" o "vender más" no cuentan. Un número sí: tres clientes nuevos por mes, por ejemplo.

Parte 1 · ¿Es tu momento?

¿Sabes cuántas consultas necesitas para cerrar UN cliente?

La cadena completa: cuántas consultas llegan a reunión, y cuántas reuniones terminan en cliente.

Parte 1 · ¿Es tu momento?

¿De dónde sale tu presupuesto de marketing?

No cuánto es: de dónde sale el número.

Parte 1 · ¿Es tu momento?

¿Puedes decir en una frase a quién le vendes y qué problema le resuelves?

Una frase que tu cliente ideal leería y diría "ese soy yo". Sin la palabra "todos".

Parte 1 · ¿Es tu momento?

¿Sabes por qué te eligieron los clientes que ya tienes?

No por qué crees tú: qué dijeron ellos. Es la materia prima del mensaje que un proveedor va a necesitar.

Parte 1 · ¿Es tu momento?

De lo que ya invertiste en marketing, ¿sabes qué funcionó y qué no?

La autopsia de la plata anterior. Sin ella, la próxima inversión repite los mismos errores.

Parte 1 · ¿Es tu momento?

Si mañana contratas a alguien, ¿qué le pides que produzca en los primeros 90 días?

Es la pregunta que más pesa del test. El pedido define todo lo demás.

Parte 1 · ¿Es tu momento?

Si mañana te llegan veinte consultas nuevas, ¿qué pasa con ellas?

El marketing que funciona llena la bandeja de entrada. La pregunta es qué encuentra ahí.

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Tu etapa

Todavía no
Casi listo
En etapa

Sabes qué pedir. El paso siguiente es mirar a quién se lo pides: pasa la propuesta que tienes enfrente por el evaluador de señales.

¿Igual tienes una propuesta sobre la mesa? Pásala por el evaluador de señales antes de decidir: mientras resuelves lo de arriba, te dice qué preguntas hacer.

Qué te falta clarificar, en orden

Solo lo que te falta, ordenado por cuántos puntos te está costando. Nada de esto lo resuelve un proveedor por ti: es tu conocimiento del negocio, y todo se puede resolver gratis.

Parte 2 · El evaluador de señales

¿Te aseguró un resultado concreto antes de conocer tu negocio?

Piensa en la primera conversación, antes de que te hicieran una sola pregunta.

Parte 2 · El evaluador de señales

¿Te preguntó tus números antes de proponerte algo?

Meta, valor de un cliente tuyo, de dónde vienen hoy, cuántos más puedes atender.

Parte 2 · El evaluador de señales

¿Qué recibes exactamente a cambio de lo que cobra?

Léelo en la propuesta: ¿qué dice que te entrega por el pago mensual?

Parte 2 · El evaluador de señales

La propuesta, ¿arranca con una estrategia o con una lista de acciones?

Posteos, pauta, rediseño, un video al mes: eso es la lista. La estrategia es lo que las conecta.

Parte 2 · El evaluador de señales

¿Dónde queda el cerebro una vez firmado?

Quién piensa la jugada mes a mes: no quién ejecuta, quién decide qué se ejecuta y por qué.

Parte 2 · El evaluador de señales

¿A nombre de quién quedan los activos?

Dominio, sitio, cuentas publicitarias, campañas y datos de tus clientes.

Parte 2 · El evaluador de señales

¿Te dijo algo que NO hace, o algún caso en el que no le convendría trabajar contigo?

El filtro honesto: los límites que un proveedor se pone a sí mismo.

Parte 2 · El evaluador de señales

¿En qué unidad te va a reportar los resultados?

Lo que se reporta es lo que se persigue. Pregúntalo antes de firmar, no en el tercer mes.

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Las señales

Faltan respuestas
Señales mixtas
Buenas señales

Las señales donde te faltan respuestas

Ordenadas por cuánto pesan. Ninguna dice que el proveedor sea malo: dicen dónde la propuesta te deja preguntas abiertas, y cada una trae la pregunta que la resuelve.

Tu próximo paso está abajo: el protocolo. Son 15 preguntas para hacerle al proveedor en la próxima reunión. Las marcadas como "clave para tu caso" verifican justo las señales donde te faltan respuestas. Se pueden tildar, y el botón las copia para llevarlas a la reunión.

Las 8 claridades antes de contratar marketing

Esto es lo que el test mide en la parte 1. Cada una dice cuánto pesa sobre 100 y cómo se resuelve. Ninguna la puede resolver un proveedor por ti: son tu conocimiento del negocio, y todas se resuelven gratis, la mayoría en una tarde. Toca cualquiera para abrirla.

Ver las 8 claridades completas
CríticoVale 16 de 100

Define el pedido: qué tiene que producir el marketing en 90 días

Es la claridad que más pesa del test, porque el pedido define todo lo demás. "Hacer marketing" no es un encargo: un número de consultas o reuniones por mes, con plazo, sí. Con un pedido concreto las propuestas se comparan solas; sin pedido, gana la que mejor suena.

  • El pedido va en unidades de negocio: consultas, reuniones, clientes. Nunca en likes, alcance ni "presencia".
  • Con plazo: qué tendría que estar pasando a los 90 días para decir "esto funciona".
  • Escríbelo antes de mirar propuestas. Si lo defines después, la propuesta te lo define a ti.

Por qué está aquí: es la diferencia más repetida entre los dueños que compran bien y los que se queman de nuevo: los primeros llegan con un encargo, los segundos con una esperanza.

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Haz la autopsia de lo que ya invertiste

Antes de poner plata nueva, saca la lección de la anterior: qué canal trajo algo, qué no trajo nada, y qué no se midió nunca. Si la respuesta es "no se midió", esa es la lección: la próxima inversión entra con medición desde el día uno, o en un año estás en esta misma página.

  • Lista lo que pagaste en los últimos dos o tres años: web, campañas, agencias, freelancers, herramientas.
  • Al lado de cada cosa: ¿trajo consultas? ¿cuántas? ¿se sabe, o se supone?
  • El patrón que suele aparecer: no falló todo; falló que las acciones no estaban conectadas por una estrategia, y que nadie midió.

Por qué está aquí: el círculo vicioso más común del que ya se quemó: invirtió poco, sacó poco, y con esos resultados no volvió a invertir en serio. La autopsia es lo que corta el círculo.

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Conoce tu cadena: de consultas a clientes

Es una cuenta de dos pasos que casi nadie tiene hecha: de cada tantas consultas sale una reunión, y de cada tantas reuniones sale un cliente. Con esa cadena, "quiero más clientes" se convierte en "necesito tantas consultas por mes", que es un pedido que se puede encargar, medir y cobrar.

  • Ejemplo: si quieres 2 clientes al mes, cierras 1 de cada 2 reuniones y 1 de cada 3 consultas llega a reunión, necesitas 12 consultas por mes.
  • Con números aproximados alcanza para empezar: la precisión llega midiendo.
  • La calculadora de inversión de abajo hace esta cuenta por ti, gratis y en dos minutos.

Por qué está aquí: es la cuenta que convierte el marketing en un sistema comercial y mata el "presupuesto por estar". Sin cadena, cualquier propuesta es imposible de evaluar.

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Deriva el presupuesto de la meta, no del bolsillo

Un presupuesto que no sale de una cuenta es una apuesta. La cuenta es la cadena de arriba: cuántos clientes quieres, cuántas consultas hacen falta, cuánto cuesta una consulta en tu rubro. De ahí sale un número que puedes defender, subir o bajar con criterio.

  • El presupuesto "cómodo" es el que se abandona al tercer mes, justo antes de que cualquier sistema empiece a rendir.
  • Decide también el horizonte: cuántos meses estás dispuesto a sostenerlo antes de evaluar.
  • Si la cuenta da un número que no puedes pagar, mejor saberlo antes de firmar que descubrirlo pagando.

Por qué está aquí: el presupuesto sin cuenta detrás es la antesala del "invertí y no pasó nada": ni el monto ni el plazo alcanzaban, y nadie lo supo hasta el final.

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Escribe a quién le vendes, en una frase

Si no puedes decir a quién le vendes y qué problema le resuelves, ninguna campaña lo va a adivinar: le va a hablar a todos y no le va a doler a nadie. Esta frase es tuya, no del proveedor: él la puede pulir, pero no la puede inventar.

  • El formato simple: ayudo a [quién, concreto] a [resultado] sin [el costo que evita].
  • "Cualquiera que necesite lo que hago" no es una respuesta: es la ausencia de una.
  • Prueba de fuego: tu cliente ideal la lee y dice "ese soy yo".

Por qué está aquí: es la primera pregunta que un proveedor serio te va a hacer. Si la respuesta no existe, lo que compres va a ser genérico, cueste lo que cueste.

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Prepara la casa para las consultas que vas a pagar

El marketing que funciona te llena la bandeja de entrada. Si nadie contesta en minutos, la inversión se pierde después del clic: el que consulta hoy no espera dos días, se va con el que le respondió primero. Esto se decide antes de invertir, no cuando las consultas ya se están perdiendo.

  • Decide quién responde, en cuánto tiempo, y a qué hora deja de responder (la respuesta correcta: nunca).
  • Que quede registro: una consulta que vive en el WhatsApp de alguien es una consulta que se va a perder.
  • El test del sistema de abajo mide esta pieza y las otras ocho que hacen que el marketing rinda.

Por qué está aquí: es el desagüe silencioso: campañas que funcionaban, consultas que llegaban, y nadie del otro lado. El proveedor trae las consultas; atenderlas es de la casa.

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Baja la meta a un número de clientes por mes

"Crecer" no es una meta, es una dirección. Un número de clientes nuevos por mes sí es una meta: se puede encargar, medir y facturar. Es la punta de la cadena de la que cuelga todo lo demás, y se saca en cinco minutos.

  • La cuenta corta: cuánto quieres facturar de más por mes, dividido por lo que vale un cliente tuyo.
  • Considera tu capacidad: la meta correcta llena la agenda sin romperla.

Por qué está aquí: sin este número, ni el presupuesto ni el pedido ni el reporte tienen contra qué medirse.

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Pregunta a tus clientes por qué te eligieron

El mensaje ganador de tu negocio casi siempre ya existe: lo dicen tus clientes cuando explican por qué te eligieron, y nadie lo anotó. Es la materia prima que cualquier campaña necesita, y la consigues con cinco llamadas.

  • Pregunta a tus últimos cinco clientes: qué estaba pasando cuando te buscaron, qué otras opciones miraron, y qué los hizo elegirte.
  • Anota las palabras exactas: el mejor copy es el que dijo un cliente, no el que inventa una agencia.

Por qué está aquí: cuando esta respuesta existe, el mensaje de las campañas sale de la realidad; cuando no, sale de un brainstorming.

Las 8 señales de una propuesta de marketing

Esto es lo que el evaluador mide en la parte 2. Son comportamientos verificables, no opiniones: cosas que la propuesta dice o no dice, que el proveedor hizo o no hizo. Ninguna prueba que alguien sea bueno o malo; juntas dicen cuántas preguntas te quedan por hacer antes de firmar.

Ver las 8 señales completas
CríticoVale 18 de 100

La promesa antes del diagnóstico

Nadie puede asegurarte una cantidad de clientes sin conocer tu negocio, tu mercado y tus números. "Te aseguramos cinco clientes al tiro" suena mejor que "no te puedo asegurar nada sin conocerte", pero la segunda frase es la honesta. La cautela antes del diagnóstico no es debilidad: es la señal de que el resultado se toma en serio.

  • La prueba simple: ¿la promesa llegó antes o después de que te hicieran preguntas de verdad?
  • Ojo con la garantía sin número: "resultados garantizados" sin decir cuáles ni cuándo no garantiza nada.
  • La pregunta que la resuelve: "¿qué me puedes asegurar y qué no?"

Por qué pesa 18: es la señal que los propios dueños nombran cuando cuentan por qué desconfiaron de una oferta y confiaron en otra. La promesa imposible es la puerta de entrada de casi todas las quemadas.

CríticoVale 15 de 100

¿Preguntó tus números, o llegó con la propuesta armada?

Una propuesta que se armó sin tus números es una plantilla con tu logo. El que va a mover tu adquisición de clientes necesita saber tu meta, cuánto vale un cliente tuyo, de dónde vienen los actuales y cuántos más puedes atender. Si no lo preguntó, ¿sobre qué está proponiendo?

  • La señal buena incomoda un poco: muchas preguntas, algunas difíciles, antes de hablar de precio.
  • La señal floja halaga: mucho sobre lo que van a hacer, nada sobre lo que te pasa.
  • La pregunta que la resuelve: "¿qué números míos necesitas antes de proponerme algo?"

Por qué está aquí: el diagnóstico antes de la receta es el estándar en cualquier profesión seria. En marketing debería serlo igual.

CríticoVale 15 de 100

Qué recibes por lo que pagas: actividad no es resultado

"Gestión de redes", "acompañamiento" y "horas de equipo" son actividad. Un sistema instalado, campañas andando y consultas llegando son entregables verificables. Se puede pagar un monto fijo, no hay nada de malo en eso: lo que importa es que quede escrito qué recibes a cambio, en términos que se puedan verificar.

  • Léelo en la propuesta: ¿podrías marcar con un sí o un no si cada cosa se entregó?
  • "Cobran y no sé bien por qué" es de las frustraciones más repetidas del que cambió de agencia varias veces. Se previene en la firma, no en el reclamo.
  • La pregunta que la resuelve: "¿qué recibo exactamente por el pago mensual, y cómo verifico que se entregó?"

Por qué está aquí: el fijo por actividad difusa es el formato donde más plata se pierde sin que nadie haya mentido: simplemente nadie definió qué era "entregar".

CríticoVale 15 de 100

¿Hay una estrategia, o una lista de acciones?

Doce posteos, dos campañas, un video al mes: eso es una lista. La estrategia es lo que responde por qué esas acciones, para atraer a quién, con qué mensaje y hacia qué objetivo. Acciones sueltas sin estrategia que las conecte es marketing random, con factura mensual.

  • La prueba de cada acción: ¿puede decir qué rol cumple en el sistema? ¿Qué pasa si se saca?
  • Si todas las respuestas son "para tener presencia", no hay estrategia: hay volumen.
  • La pregunta que la resuelve: "¿qué rol cumple cada acción de la propuesta, y contra qué objetivo se mide?"

Por qué está aquí: la queja más repetida del que ya pagó no es "hicieron poco": es "hicieron cosas, y no pasó nada con el negocio". Eso es la lista sin estrategia.

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Dónde queda el cerebro después de la firma

Hay dos extremos que fallan igual: el que solo ejecuta lo que le pidas (manos sin cabeza: la estrategia terminas poniéndola tú, que para eso contrataste) y el que entrega un documento brillante y se va (la cabeza en un documento, sin manos que lo ejecuten). La señal buena es el que piensa y ejecuta, y revisa la jugada todos los meses con números en la mano.

  • Pregunta quién decide los cambios de rumbo mes a mes, y con qué información.
  • "Ejecutamos lo que el cliente pida" suena a servicio y es una renuncia: te devuelve el trabajo que quisiste delegar.
  • La pregunta que la resuelve: "¿quién piensa la estrategia mes a mes, y cuándo la revisamos juntos?"

Por qué está aquí: pasa hasta con proveedores que ejecutan bien: todo se hace correcto, y arriba no hay nadie preguntándose si es lo correcto que hay que hacer.

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Los activos quedan a tu nombre, y por escrito

El dominio, el sitio, las cuentas publicitarias, las campañas con su historial y los datos de tus clientes son activos de tu negocio. Si quedan a nombre del proveedor, cambiar de proveedor es empezar de cero, y esa dependencia cambia la relación: ya no eliges quedarte, no puedes irte.

  • Que esté escrito en la propuesta o el contrato, no dicho en una reunión.
  • Incluye el historial: una cuenta publicitaria con años de datos vale mucho más que una nueva.
  • La pregunta que la resuelve: "si nos separamos en seis meses, ¿con qué me quedo exactamente?"

Por qué está aquí: es el costo que se descubre tarde: recién al querer cambiar de proveedor aparece que la web, las campañas o hasta los contactos no eran tuyos.

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Si todo es "sí", sospecha

El proveedor que te dice qué no hace, para quién no funciona su servicio, o directamente que quizás no seas cliente para él, te está mostrando cómo trabaja: con filtro. El que a todo dice que sí, o necesita la venta, o no ha pensado los límites de lo que ofrece. Las dos cosas se pagan después.

  • Haz la prueba en la reunión: "¿en qué caso NO me convendría contratarte?". La calidad de esa respuesta vale más que toda la presentación.
  • El "no" honesto de entrada es la mejor señal disponible de que los "sí" también son honestos.

Por qué está aquí: cuando un dueño explica por qué eligió a un proveedor y no a otro, esta es la razón que más aparece: no la promesa más grande, sino la honestidad de decir lo que no se puede.

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La unidad del reporte se define antes de firmar

Lo que se reporta es lo que se persigue. Si el reporte va a venir en alcance, interacción y "autoridad de marca", eso es lo que vas a recibir: actividad prolija con impacto de una o dos personas. Si va a venir en consultas y reuniones contra tu meta, la conversación de cada mes es sobre tu negocio.

  • Defínelo en la firma: qué números trae el reporte, cada cuánto llega, y contra qué meta se lee.
  • Las métricas de vanidad no son inútiles: solo no pueden ser el titular del reporte.
  • La pregunta que la resuelve: "¿cómo y cada cuánto me reportas, y en qué unidad?"

Por qué está aquí: meses de informes hermosos sin una consulta trazable: así se ve, desde adentro, la inversión que no funcionó. La unidad del reporte lo hace visible el primer mes, no el sexto.

El protocolo: 15 preguntas para la próxima reunión

Para hacérselas a cualquier proveedor de marketing antes de firmar: agencia, consultor o freelance. No son preguntas para incomodar: un buen proveedor las contesta con ganas, porque son las que le hacen sus mejores clientes. Tilda las que ya tengas respondidas y copia el resto para llevarlas a la reunión.

Sobre tu caso

Verifican que la propuesta se arme sobre tu negocio, no sobre una plantilla.

  1. ¿Qué números de mi negocio necesitas antes de proponerme algo?Si la respuesta es "ninguno", la propuesta ya estaba escrita antes de conocerte.
  2. ¿Qué viste en mi caso que te hace pensar que esto puede funcionar?Obliga a conectar la propuesta con tu realidad, no con el rubro en general.
  3. ¿Qué pasa si después de conocer mis números concluyes que no me conviene?El que contempla decirte que no es el que se toma en serio el resultado.
Sobre la promesa

Separan lo que se puede asegurar de lo que se vende como seguro.

  1. ¿Qué me puedes asegurar, y qué no?La respuesta honesta tiene las dos mitades. Una promesa sin "qué no" está incompleta.
  2. ¿En qué caso NO me convendría contratarte?La calidad de esta respuesta vale más que toda la presentación.
  3. ¿Qué has visto fallar en negocios como el mío, y por qué falló?El que vio fallar de cerca sabe qué evitar. El que "nunca vio fallar nada" no ha mirado.
Sobre la estrategia

Verifican que haya un cerebro conectando las acciones, antes y después de la firma.

  1. ¿Qué rol cumple cada acción de la propuesta? ¿Qué pasa si una no funciona?Cada acción tiene que poder explicar su lugar en el sistema. "Para tener presencia" no es un rol.
  2. ¿Quién piensa la estrategia mes a mes, y cuándo la revisamos juntos?Distingue al que piensa y ejecuta del que solo ejecuta, y del que piensa una vez y se va.
  3. Si te pido sacar una acción de la lista, ¿cómo cambia el resultado esperado?Si nada cambia al sacar cualquier pieza, las piezas no estaban conectadas.
Sobre la plata y la medición

Definen, antes de firmar, cómo se va a saber si esto funcionó.

  1. ¿Qué recibo exactamente por el pago mensual, y cómo verifico que se entregó?Entregables que se marcan con sí o no. "Gestión" y "acompañamiento" no se pueden verificar.
  2. ¿Cómo termina esto bien? ¿Con qué número decimos "funcionó"?Si el éxito no tiene número antes de empezar, después cualquier resultado se puede contar como éxito.
  3. ¿Cómo y cada cuánto me reportas, y en qué unidad?Lo que se reporta es lo que se persigue: pide consultas y reuniones, no alcance.
Sobre la salida

Las que se agradecen tarde: qué pasa el día que la relación termina.

  1. ¿Qué queda a mi nombre: dominio, sitio, cuentas publicitarias, campañas, datos?Todo lo que se construya con tu plata es un activo tuyo. Que esté escrito.
  2. Si nos separamos en seis meses, ¿con qué me quedo y qué se apaga?La respuesta te dice si estás contratando un servicio o entrando en una dependencia.
  3. ¿Qué necesitas de mí para que esto funcione?La respuesta honesta nunca es "nada": tu tiempo para responder consultas, aprobar cosas y pasar información también es parte del sistema.
Javier Yranzo

Lo armé yo, y te debo una advertencia

Soy Javier Yranzo. Llevo más de 20 años en marketing digital: dirigí como gerente general la agencia elegida seis años consecutivos mejor agencia digital de Chile, y hoy trabajo instalando sistemas de adquisición de clientes para negocios que venden en reuniones. Las señales y las preguntas de esta página salen de cientos de reuniones de diagnóstico con dueños que ya habían invertido en marketing sin resultado.

La advertencia justa: yo vendo servicios de marketing, así que tengo un conflicto de interés evidente. Por eso esta página no te dice a quién contratar, no te pide el correo y no te vende nada. Las preguntas del protocolo sirven para evaluar a cualquier proveedor. Incluido yo: si algún día hablamos, tráelas.

Para resolver lo que te falta, gratis

Las claridades de la parte 1 no se compran: se resuelven con estas herramientas y una tarde de trabajo.

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