¿Estás por contratar una agencia? Espera: haz este test primero
Te dice si es tu momento, qué pedirle, y qué errores evitar antes de firmar.
- 2 minutos por parte
- Las 15 preguntas para la reunión
- 100% gratis
Resultado al instante. No pide tu correo.
El test necesita JavaScript, que en este navegador está apagado. Más abajo están completas la guía de claridades, la guía de señales y las 15 preguntas del protocolo: se leen enteras igual.
Tu meta de crecimiento, ¿está bajada a un número de clientes nuevos por mes?
"Crecer" o "vender más" no cuentan. Un número sí: tres clientes nuevos por mes, por ejemplo.
¿Sabes cuántas consultas necesitas para cerrar UN cliente?
La cadena completa: cuántas consultas llegan a reunión, y cuántas reuniones terminan en cliente.
¿De dónde sale tu presupuesto de marketing?
No cuánto es: de dónde sale el número.
¿Puedes decir en una frase a quién le vendes y qué problema le resuelves?
Una frase que tu cliente ideal leería y diría "ese soy yo". Sin la palabra "todos".
¿Sabes por qué te eligieron los clientes que ya tienes?
No por qué crees tú: qué dijeron ellos. Es la materia prima del mensaje que un proveedor va a necesitar.
De lo que ya invertiste en marketing, ¿sabes qué funcionó y qué no?
La autopsia de la plata anterior. Sin ella, la próxima inversión repite los mismos errores.
Si mañana contratas a alguien, ¿qué le pides que produzca en los primeros 90 días?
Es la pregunta que más pesa del test. El pedido define todo lo demás.
Si mañana te llegan veinte consultas nuevas, ¿qué pasa con ellas?
El marketing que funciona llena la bandeja de entrada. La pregunta es qué encuentra ahí.
Sabes qué pedir. El paso siguiente es mirar a quién se lo pides: pasa la propuesta que tienes enfrente por el evaluador de señales.
¿Igual tienes una propuesta sobre la mesa? Pásala por el evaluador de señales antes de decidir: mientras resuelves lo de arriba, te dice qué preguntas hacer.
Qué te falta clarificar, en orden
Solo lo que te falta, ordenado por cuántos puntos te está costando. Nada de esto lo resuelve un proveedor por ti: es tu conocimiento del negocio, y todo se puede resolver gratis.
¿Te aseguró un resultado concreto antes de conocer tu negocio?
Piensa en la primera conversación, antes de que te hicieran una sola pregunta.
¿Te preguntó tus números antes de proponerte algo?
Meta, valor de un cliente tuyo, de dónde vienen hoy, cuántos más puedes atender.
¿Qué recibes exactamente a cambio de lo que cobra?
Léelo en la propuesta: ¿qué dice que te entrega por el pago mensual?
La propuesta, ¿arranca con una estrategia o con una lista de acciones?
Posteos, pauta, rediseño, un video al mes: eso es la lista. La estrategia es lo que las conecta.
¿Dónde queda el cerebro una vez firmado?
Quién piensa la jugada mes a mes: no quién ejecuta, quién decide qué se ejecuta y por qué.
¿A nombre de quién quedan los activos?
Dominio, sitio, cuentas publicitarias, campañas y datos de tus clientes.
¿Te dijo algo que NO hace, o algún caso en el que no le convendría trabajar contigo?
El filtro honesto: los límites que un proveedor se pone a sí mismo.
¿En qué unidad te va a reportar los resultados?
Lo que se reporta es lo que se persigue. Pregúntalo antes de firmar, no en el tercer mes.
Las señales donde te faltan respuestas
Ordenadas por cuánto pesan. Ninguna dice que el proveedor sea malo: dicen dónde la propuesta te deja preguntas abiertas, y cada una trae la pregunta que la resuelve.