Los 10 puntos que tu próximo sitio tiene que cumplir para conseguirte reuniones de venta, se lo pidas a quien se lo pidas.
Hoy cualquiera te arma un sitio espectacular con inteligencia artificial en 15 minutos. Están todos hablando de esos sitios con efectos 3D que se mueven cuando haces scroll y quedan increíbles.
Ese es exactamente el peligro. Porque ahora es más fácil que nunca terminar con la versión cara del mismo error de siempre: un folleto precioso que no te consigue ni una reunión.
Si tus ventas se cierran en una conversación (una reunión, una llamada, una propuesta) y no con un botón de comprar, tu sitio tiene un solo trabajo: que tu próximo cliente llegue, confíe y agende una reunión contigo. Todo lo demás es decoración.
Usa esta lista así: pásasela a quien te vaya a hacer el sitio. Yo, un freelance, una agencia, tu sobrino con ChatGPT, da igual. Si no puede marcar estos 10 puntos, no te está vendiendo un sitio que vende. Te está vendiendo decoración.
Quién es tu cliente ideal, qué le prometes, contra quién compites y con qué mensaje ganas. Eso se define primero, y el diseño lo ejecuta.
Alguien que no te conoce entra y, sin hacer scroll, responde tres preguntas: qué ofreces, cómo me mejora la vida, qué tengo que hacer para avanzar.
"Estudio con 20 años de experiencia" habla de ti. La promesa habla de lo que gana el cliente; los años, los premios y las certificaciones van después, como prueba.
Con el calendario embebido para elegir día y hora en el momento, no un "contáctenos" que cae en una casilla que nadie mira. Todos los caminos del sitio terminan ahí.
Antes de reunirse contigo, tu próximo cliente te investiga. Casos con números reales, logos de clientes verdaderos, quién está detrás con nombre y cara.
Proceso, plazos, rangos de precio donde se pueda, "qué pasa si no funciona". Cada duda que el sitio responde es tiempo de reunión que usas para vender en vez de para aclarar.
Un asistente con inteligencia artificial entrenado con TU información real (no respuestas genéricas) que contesta consultas y agenda reuniones un domingo a las 11 de la noche.
Nada queda en un correo suelto: todo entra al CRM (la base de datos de tus contactos), que registra quién escribió, qué pidió y cuándo toca volver a contactarlo, con recordatorios automáticos.
Tus clientes ya le piden referencias a ChatGPT antes que a Google. Una página de preguntas y respuestas y contenido citable, pensados para que cuando alguien pregunte "recomiéndame un [tu rubro] en [tu ciudad]", tu nombre aparezca.
Píxeles y analítica instalados al publicar, no "después vemos". Queda listo para conectarle publicidad sin volver a tocar nada.
Importa, porque un sitio feo hace dudar al que llega. Pero el efecto 3D que no deja leer el mensaje es decoración cara.
Primero estos 10 puntos. Lo lindo va al servicio del mensaje, nunca al revés.
Agenda una reunión conmigo. Miramos tu sitio actual (o el que estás por encargar) contra esta lista, y te llevas el diagnóstico decidas trabajar conmigo o no. Sin humo.
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